Publicidad

(Image credit: Getty Images)

Share this articleEn 2015, Rush comenzó su gira R40 con “Tom Sawyer”.

A primera vista parecía una decisión obvia. Es la canción más reconocible de la banda. La que aparece en videojuegos, documentales, películas y listas de reproducción. La puerta de entrada para millones de personas que nunca profundizaron en el catálogo de Rush.

Sin embargo, la verdadera importancia de aquella decisión no estaba en la canción. Estaba en lo que ocurriría después.

R40 fue construida como una retrospectiva. Un recorrido cronológico inverso por la historia de la banda. Conforme avanzaba el concierto, Rush iba desmontando lentamente su propia leyenda para regresar al origen. La producción se hacía más pequeña. Los instrumentos desaparecían del escenario. Los sintetizadores daban paso a amplificadores más sencillos. Las canciones avanzaban hacia atrás en el tiempo.

Por eso “Tom Sawyer” tenía sentido como apertura. No porque fuera el mayor éxito, sino porque representaba el punto desde el cual la mayoría del público identificaba a Rush. Era el Rush que la historia había conservado.

La gira, sin embargo, tenía otro objetivo. Durante dos horas y media la banda parecía preguntar al público: “¿Quieren saber cómo llegamos hasta aquí?” Y entonces comenzaba el viaje.

Subdivisions. The Spirit of Radio. Closer to the Heart. Cygnus X-1. Working Man.

Cada canción era un paso hacia atrás. No hacia la nostalgia. Hacia el origen.

Lo fascinante es que R40 no fue una celebración de cuarenta años. Fue una exploración de la memoria. Rush no estaba intentando demostrar que seguía siendo relevante. Estaba intentando reconstruir su propia historia frente al público. Por eso la gira terminaba donde todo había comenzado: no en el Rush de los estadios, no en el Rush de los discos de platino, sino en tres músicos jóvenes tratando de encontrar una voz propia dentro del rock.

Visto desde hoy, la elección de abrir con “Tom Sawyer” adquiere un significado diferente. No era una declaración sobre el presente. Era el primer capítulo de una historia contada en reversa. La canción no funcionaba como destino. Funcionaba como punto de partida.


Anoche, en el mismo escenario, once años después

El 7 de junio de 2026, Geddy Lee y Alex Lifeson volvieron al Kia Forum de Los Ángeles —exactamente el mismo recinto donde cerraron el R40 Tour el 1 de agosto de 2015— para abrir el Fifty Something Tour. Su primera gira en once años. Su primera gira sin Neil Peart.

Y no abrieron con “Tom Sawyer”.

Abrieron con “Xanadu”.


El setlist completo — Kia Forum, 7 de junio de 2026

Set 1

  1. Xanadu (primera vez como apertura de concierto en la historia de la banda)
  2. Limelight
  3. Far Cry (con presentación de la banda)
  4. Subdivisions
  5. Freewill — Collage tributo a Neil Peart
  6. Bravado (dedicada a Neil Peart)
  7. Caravan
  8. La Villa Strangiato
  9. Vital Signs
  10. The Spirit of Radio

Set 2 11. 2112 Part I: Overture 12. 2112 Part II: The Temples of Syrinx 13. 2112 Part VII: Grand Finale 14. Distant Early Warning 15. Red Barchetta 16. Dreamline 17. Natural Science 18. Time Stand Still 19. Red Sector A 20. YYZ 21. The Garden 22. Tom Sawyer

Encore 23. By-Tor & The Snow Dog 24. Working Man


Quizá por eso resulta tan interesante comparar aquella decisión de 2015 con lo que ocurrió anoche.

En 2015, Rush abrió con la canción que mejor representaba cómo el mundo veía a Rush. En 2026, abrió con una canción que representa mejor cómo Rush se veía a sí mismo.

La diferencia parece pequeña. En realidad, dice mucho sobre lo que cada gira intentaba comunicar.

tt ads