“Grand Serpent Rising”
Por: Carlos Ramirez
Para Frontera Rock
Según la tradición islandesa, Dimmuborgir es considerado un lugar donde “el mundo humano toca el mundo infernal”, una emblemática vinculación donde la entidad que manifiesta su arte en términos metálicos re emerge con calculada prominencia bajo una nueva producción, se trata del onceavo trabajo de los noruegos Dimmu Borgir titulado, Grand Serpent Rising, a través del sello Nuclear Blast, el título del álbum a tres palabras suena directo y a la vez emblemático proyectando con grandilocuencia y magna oscuridad lo que estos tracks conjuran en un viaje sónico de amplio espectro donde abundan esos elementos que han hecho de la banda una fuerza reconocida y reverenciada en muchas latitudes del planeta, llego el momento de comentarlo en esta nueva entrega para Frontera Rock, he aquí el detalle de este material…
Con temas que oscilan entre los tres y seis minutos de duración, Dimmu Borgir nos brinda un álbum que rebasa la hora y donde abraza al escucha con un velo ennegrecido que libera y aprisiona al mismo tiempo y lo adentra a un universo sónico exponencial que se hermana con el abismo y la penumbra eterna.
“Tridentium” es una magna principium con esas atmosferas tétricas y dramáticas dignas de un inframundo al que nadie quiere atestiguar, le sigue uno de los temas más fuertes y de mis favoritos en el disco, “Ascent”, en este track el metal es planteado con la fuerza y magnificencia que Dimmu ha presentado en sus discos más icónicos, con espasmos rítmicos acrecentados por una batería compacta y abundante en todos sus flancos, riffs gélidos y llenos de maledicencia coronando a “Ascent” como una de las ofrendas que re afirman a esta gran banda escandinava. “As seen in the Unseen”, es un autentico vendaval, una tormenta perfecta dentro de un mismo caos sónico revestido de una teatralidad de nivel cinematográfico.
“The Qryptfarer”, es un track interesante, dinámico que te aprisiona y golpea con la elegancia y el miedo que genera una buena historia de vampiros, combinando ese siniestro piano con una marcha punzante comandada por los riffs.
“Ulvgjeld & blodsodel” es un track que por su título en noruego antiguo significa, “el tributo del lobo ante la sangre manchada o impura” es quizás, es un tema que resulto menos atractivo para un gran numero de fans (fue uno de los sencillos que la banda libero previo al lanzamiento del disco), es un Dimmu Borgir que probablemente no se exigió mucho en términos de composición e inventiva en este corte, al menos a mi si me agrado bastante el riff principal que suena pausado pero latente y provocador con un buen remate a base de blast y toque sinfónico en su cierre.
“Repository of Divine Transmutation” muestra riffs que van de lo disonante a lo portentoso, otra demostración de como el género alcanza niveles de dramatismo y majestuosidad gracias a ese toque sinfónico impresionante que para nada demeritan al black metal, un track incendiario donde la energía es percibida a través de cada nota.
“Slik minnes en alkymist título en noruego que se traduce como, “Así recuerda un alquimista”, otro espectacular corte que explota desde sus primeros momentos, sonando épico, disonante, con una base de coros precisa que evoca un profundo sentimiento, la descarga de blast a través de la canción es un terremoto pulsar, otro corte en una vena épica y teatral.
“Phantom of the Nemesis”, abre de forma tenebrosa, con ese aire tétrico inevitable y una marcha de batería amenazante y portentosa, la orquestación se va entrelazando bajo una descarga de blast momentánea.
“The Exonerated”, va más en una línea de un black metal directo y sin concesiones, velocidad, portento, intención y oscuridad, elementos infaltables, una oda ominosa con su buena dosis de dramatismo y grandilocuencia.
“Recognizant”, destaca por su nivel de oscuridad, la marcha a doble pedal impone y provoca, el ataque feroz de las guitarras entregando riff tras riff serpenteando entre las disonancias.
“At the Precipice of Convergence”, después de Ascent, este track se ha convertido en una obsesión para un servidor, no he parado de escucharlo, el coro es envolvente, climático y emotivo, el equivalente a una serpiente encumbrándose en un tótem de piedra con intención de enredarse en la cabeza de lo que en algún momento fue una deidad.
“Shadows of a Thousand Perceptions”, es como un cuento de terror, narrado a través de los riffs, la atmosfera siniestra y maligna es percibida en toda la cancion.
“Gjǫll” es el track final en el disco y el cual se traduce como, “El resonante”, delirante y maléficamente dolorosa, este track emana desesperanza, belleza y melancolía, gran forma de cerrar este, “Grand Serpent Rising”.
El equilibrio logrado en esta producción es notable desde la orquestación, las atmosferas, vocalizaciones, coros, la base rítmica y en particular los instrumentos, todo se mantiene en un sendero unísono, donde nada sobresale más que otro, una alineación de todos los elementos para conseguir un resultado favorable, recordable.
Dimmu Borgir logra un álbum totalmente disfrutable, al que puedes volver y encontrar todo lo antes mencionado, con temas que permanecen y que están ejecutados con una precisión y una calidad de producción impoluta donde queda de manifiesto una vez más esa oscuridad magnificente que han sabido edificar a través de toda su carrera, un álbum que bien puede estar sentado junto a trabajos como Enthroned Darkness Triumphant y Puritanical Euphoric Misanthropia sin problema alguno, por su fuerza, majestuosidad, vibrante filo y manera de reverberar el soundtrack del mismísimo infierno flanqueados por la orquesta de los ángeles caídos.
Tracks sobresalientes: Ascent, At the Precipice of Convergence, Phantom of the Nemesis, The Exonerated.

Tracks:
1. Tridentium
2. Ascent
3. As Seen in the Unseen
4. The Qryptfarer
5. Ulvgjeld & blodsodel
6. Repository of Divine Transmutation
7. Slik minnes en alkymist
8. Phantom of the Nemesis
9. The Exonerated
10. Recognizant
11. At the Precipice of Convergence
12. Shadows of a Thousand Perceptions
13. Gjǫll
https://dimmuborgir.bandcamp.com/album/grand-serpent-rising


