The Warning: el azote de los Trve
The Warning abraza el desencanto y el derrumbe emocional en Everything’s Falling, un disco de hard rock donde conviven melodía, tensión y potencia, para goce de sus seguidores y molestia de los...
El power trío regiomontano, Daniela, Paulina y Alejandra Villarreal, regresa con su quinto álbum de estudio, Everything’s Falling, para goce de muchos y molestia de otros tantos.
Aunque la policía del metal se ofenda, es indudable que The Warning ha logrado establecerse como una banda de hard rock, (o “eso no es rock”, según distintas opiniones) que es respetada y admirada a nivel global.
Everything’s Falling es un disco escrito con las emociones al límite, donde se abraza al desencanto por la vida como una posibilidad de descubrimiento personal y, como diría aquel antiguo locutor, es “para sensibilidades que van más allá de la nopalera”.
La oscuridad de las letras llama la atención. En “Ritual”, la belleza puede detonar pensamientos intrusivos desoladores para convertirse en una ceremonia ominosa. Resulta inquietante escuchar a una banda de jovencitas construir un mundo donde sentirse bien es solo una ilusión, pero el rock es así, pocas veces complaciente.
“Perfect Daughter” lleva esa incomodidad al terreno de las expectativas familiares. Puede escucharse como la voz de una hija que madura y empieza a cuestionar un modelo de comportamiento para el que nunca parece ser suficiente, pregunta que si la preferían cuando tenía dieciséis años.
La cuestión del personaje de la canción abre una lectura acerca de lo difícil que puede resultar crecer cuando los demás siguen esperando una versión anterior de ti que era más tierna o sencilla de abordar.
En la canción que da nombre al disco, Everything’s Falling, o todo se viene abajo, hay un dolor interno, pero la conciencia permanece alerta. Aparece una sonrisa que oculta lo roto.
Hay una distancia entre lo que se muestra y lo que se siente, que en buena medida es el sentimiento que atraviesa buena parte del álbum y que encuentra en la interpretación de Daniela Villarreal, voz principal y guitarras, un vehículo convincente.
Las relaciones sentimentales prolongan el conflicto, en el tema: Why Do You Like It When I Cry?, se aproximan al sufrimiento romántico, pero en Bite My Tongue, ofrecen una situación más incómoda: enamorarse de alguien que se aprovecha de ti, reconocerlo y aun así no poder salir.
Bloodsport convierte el vínculo amoroso casi en una competencia física, una prueba en la que el deseo exige luchar y soportar los golpes en el corazón, dirían los Tigres del Norte. Este es un tema donde lucen las líneas de bajo de Alejandra, que dinamizan la canción aportando movimiento y protagonismo.
Kill or Be Killed empuja la hostilidad hacia adentro. El enemigo más peligroso termina siendo uno mismo, cuando la empatía se agota y la transformación adquiere un tono de reproche y te dice: esto es en lo que me has convertido. La agresividad musical encuentra aquí una correspondencia clara con lo que se canta.
Ego, otro tema en español, es uno de los momentos más pegajosos y un espacio de lucimiento para Paulina, batería y voces (bien altas). El contraste entre sus agudos y los graves de Daniela refuerza el carácter desafiante del tema. Los riffs cargados de efectos, las inflexiones guturales y las afirmaciones de dominio construyen un personaje que toma lo que quiere y se resiste a escuchar un “no” como una convicción personal. La canción tiene actitud y un gancho inmediato.
Bruises destaca por su dinámica: un riff pesado da paso a una melodía suave, como una conversación inestable. Ese movimiento permite que la voz se acerque al oído antes de que el peso instrumental vuelva a imponerse.
Waste Your Time on Me, anuncia una lucha social actual, ¿prefieres la dopamina de la pantalla o a tu persona favorita?
Al final llega Kerosene, tema fundamental de esta producción, donde las voces suaves preparan un coro que explota y concentra las virtudes del álbum: melodía, tensión y potencia. Y en este caso, hasta coreografía, como en su video.
Everything’s Falling es un disco que permite que sus contrastes respiren, el lirismo inquieto y curioso por las emociones de la juventud en una habitación cuya identidad sonora es reconocible. En este disco The Warning nos advierte que el derrumbe emocional también suena bien.
