Por Xardiel Padilla / Angencia Lengua

El Gran Silencio es una banda mexicana originaria de Monterrey, formada en 1992 por Cano Hernández a quien después se le uniría su hermano Tony y un grupo de músicos que, con el tiempo, dieron forma a uno de los proyectos más representativos de la escena alternativa y multicultural del norte del país. Su propuesta musical se caracteriza por una fusión ecléctica que mezcla cumbia, rock, reggae, rap, ska, norteño y sonidos tradicionales mexicanos, dando como resultado un estilo propio conocido como chúntaro style, concepto que el grupo popularizó y convirtió en emblema de identidad.

Desde sus inicios, la banda llamó la atención por su energía en vivo y su capacidad para unir distintos géneros de forma natural y festiva. Después de su casete debut Dofos, su primer álbum con el sello trasnacional EMI Music, Libres y locos (1998), les abrió las puertas de la escena nacional e internacional gracias a temas como “Dormir soñando”, que se convirtió en un himno generacional.

Con Chúntaros Radio Poder (2001) alcanzarían aun mayor proyección, impulsados por éxitos como “Chúntaro Style” y “Déjenme si estoy llorando”, donde demostraron su dominio para reinventar clásicos y mezclar ritmos fronterizos.

A lo largo de su trayectoria, El Gran Silencio ha mantenido un fuerte vínculo con la cultura popular de Monterrey, incorporando narrativas urbanas, humor, crítica social y referencias al barrio. Su presencia en festivales internacionales y colaboraciones con artistas de diversos estilos han consolidado su reputación como una banda versátil y auténtica.

Más allá de premios y reconocimientos, el valor del grupo radica en su capacidad para mantener viva una identidad musical híbrida, celebrando la diversidad cultural y la creatividad sin fronteras. Con una carrera de más de tres décadas, El Gran Silencio continúa siendo un referente indispensable del rock latino y la fusión latina contemporánea.

Como ya es una tradición en Monterrey, El Gran Silencio será el anfitrión de LA ÚLTIMA DEL AÑO.

Boletos en línea en Arema Ticket, y boletos físicos sin cargos por servicio en las tiendas Dark Vission (zona Morelos) y El Garrobo (Plaza Sendero Escobedo).

Por Ricardo Klein para Frontera Rock y Energy 99

El rock en español despide en dias recientes, a una de sus figuras más incendiarias y carismáticas. Jorge Martínez —más conocido como Jorge Ilegal—, vocalista, guitarrista, compositor y líder histórico de Ilegales, falleció a los 70 años en el Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo, tras luchar contra un cáncer de páncreas que lo había obligado a suspender recientemente la gira del álbum Joven y arrogante.


Su partida marca el fin de una era. Jorge no solo fue el motor creativo de Ilegales, sino una voz rebelde e inconfundible, un artesano de frases punzantes y un defensor absoluto de la libertad artística. Desde los años 80, su figura se convirtió en un símbolo de la contracultura española, llevando el punk-rock y el rock más crudo a un lugar de culto generacional.

Una vida dedicada al vértigo del escenario


Fundados en 1979, Ilegales dejó un rastro imborrable gracias a himnos como “¡Qué hago yo aquí!”, “Bestia, bestia”, “Regreso al sexo químicamente puro” o “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”. Con una actitud desafiante y una poética tan afilada como lúcida, Jorge Martínez moldeó un estilo propio que influyó a incontables bandas dentro y fuera de España.

Su personalidad era tan intensa como su música: irreverente, inteligente, ferozmente honesta y siempre dispuesto a incendiar cualquier escenario con una sola frase o un riff preciso.

Reacciones y legado


La noticia ha sacudido al mundo del rock iberoamericano, que hoy lamenta la pérdida de un artista único. Músicos, periodistas y fans lo despiden reconociendo lo que siempre fue: una figura irrepetible, un espíritu indomable y un creador que jamás negoció con la
mediocridad.


Jorge Ilegal deja un legado monumental: más de cuatro décadas de discos, giras, poesía salvaje y verdades lanzadas a quemarropa. Deja también una banda que marcó a miles y una manera de entender el rock sin filtros ni concesiones. Su voz se apaga, pero su obra queda para siempre: provocadora, libre y furiosa, como él mismo.


Desde Frontera Rock enviamos nuestro respeto

Por Laura Gerbasi para Frontera Rock y Energy 99

Que más se puede decir de John Lennon, que no haya sido dicho antes, que mas podemos comentar sobre el que no haya sido comentado.


Podemos recordarlo a través de sus canciones, puede seguir inspirándonos a través de su música. Pero a decir verdad, el NUNCA se ha ido. Su esencia, su música, su increíble talento aún en nuestros días no acompaña, en cada frase, en cada canción.

Lennon fue el músico por excelencia, el artista comprometido con su música aunque ésta no fuera comprendida en su momento, aunque ésta no fuera comercial como en los días de antaño. Lennon fue quien apoyaba las causas que nadie mas se atrevía a apoyar, poniendo su prestigio a un lado. Lennon fue quien defendió su amor a toda costa, sin importar cuántos lo criticaran, sobre todo aquellos que solo ven la belleza externa.

Lennon fue rebelde, si, pero también un hombre sencillo y leal a sus amigos.

John fue muchas cosas y por eso NUNCA se irá, ya pertenece al grupo selecto de aquellos que vivirán por siempre. A aquellos que han pasado a la inmortalidad. Su lugar nadie lo podrá ocupar. John es y será por siempre parte de nuestras vidas.

John fue el soñador que imagino un mundo mejor, lleno de música, el formó la banda que sería mas popular que cualquiera en el planeta, el fue quien creyó en el grupo antes que nadie más lo hiciera, cuando nadie daba un veinte por ellos.

The night America caught Beatlemania

The Beatles performing on The Ed Sullivan Show, February 9, 1964: (clockwise from top) Ringo Starr, John Lennon, George Harrison, and Paul McCartney.(less)

AP Images

Era el indiscutible líder, el rebelde, el sensible, el bocón, el pacifista, el político, el carismático, el soñador, el escritor, el dibujante que no pasaba las materias escolares. Era a quien le gustaba experimentar nuevas cosas.

En fin, John era un ser humano a quien no importaba mostrar todos los aspectos de su ser.

Será alguien que vivirá por siempre en nuestros corazones.

Laura Gerbasi