Por Ricardo Klein

El tiempo es implacable con las bandas. A algunas las diluye, a otras las endurece. Muy pocas logran algo más difícil: transformarse sin perder identidad. Nona Pars es una de esas excepciones dentro del rock mexicano. Formada en 2005 en la Ciudad de México, la banda ha caminado lejos del ruido pasajero, sosteniéndose en riffs firmes, letras honestas y una relación frontal con su propia historia.

Después de años de silencio y reflexión, Nona Pars reaparece con Renacer, un EP que no funciona como regreso nostálgico, sino como una afirmación de madurez. No hay urgencia ni concesiones: lo que hay es una banda que entiende quién es, de dónde viene y hacia dónde quiere avanzar.

El tema que da nombre al EP es también su eje conceptual. Renacer no se presenta como una canción optimista en el sentido clásico, sino como una confesión. La banda habla de tocar fondo, de habitar la pérdida, de reconocer las grietas antes de intentar reconstruirse. Es una catarsis sonora que invita al oyente a mirarse sin maquillaje, a aceptar la sombra como parte del proceso.


En lo musical, el EP confirma una evolución natural. Aquellos rastros de nu-metal y grunge que marcaron su LP Existir (2012) se transforman aquí en un rock más sólido, contemporáneo y cuidadosamente trabajado. Hay potencia, pero también control; hay fuerza, pero con dirección. La experiencia se nota en cada arreglo, sin sacrificar la visceralidad que los llevó a compartir escenario con nombres fundamentales del rock nacional como Riesgo de Contagio y Tex-Tex.

La historia de Nona Pars es también la historia de una escena que aprendió a sobrevivir por cuenta propia. Desde su EP debut de 2008 grabado en los estudios Antena, pasando por Existir —producido por Alejandro y Rafael Hernández Espín en los estudios Uga-Uga— hasta la inclusión de Caminar en el compilado Tu Rola Indio, la banda ha construido su camino paso a paso, sin atajos.

Renacer, lanzado en 2025, se siente como el punto de equilibrio de todo ese trayecto. No es un primer disco ni un último intento; es el lugar donde la banda se encuentra consigo misma. El lyric video que acompaña al sencillo refuerza esta atmósfera introspectiva, subrayando que aquí el mensaje importa tanto como el volumen.

Con presentaciones en vivo en el horizonte, Nona Pars se prepara para volver al escenario, ese espacio donde siempre ha terminado de cobrar sentido su propuesta. Porque si algo deja claro este EP es que el rock no vive de la nostalgia, sino de la capacidad de confrontarse, romperse y volver a levantarse.

En Renacer, Nona Pars no busca convencer a nadie. Simplemente se planta, mira hacia atrás sin miedo y sigue adelante. Y eso, hoy, es un acto profundamente rock.

Por: Carlos Ramirez / Frontera Rock

Saludos lectores de Frontera Rock, regocijemos ante el padre y su credo tejido y confeccionado con riffs de esos que sacan sangre y nos engullen con voracidad infinita… Vader, palabra deorigen holandés y adoptada por esta poderosa agrupación polaca en el ámbito del Death metal en clara referencia al personaje de Star Wars (Darth Vader) nombre que se alineo perfectamente a la oscuridad y maledicencia musical de esta portentosa banda europea.


Mi primer contacto con la música de Vader fue en 1992, momento clave en el que puse mis manos en su primer material de larga duración, “The Ultimate Incantation”, cortes como, “Dark Age” y “One Step to Salvation” atraparían mi atención y desconcertarían mi cabeza pues para un chamaco de 19 años aquello sonaba electrizante, sí, pero que a su vez competía en relevancia con otras producciones de la época (Cannibal Corpse, Morbid Angel, Obituary, etc), sin temor a equivocarme, lo que escuche de la banda en esos momentos me impresiono y claro, me pareció pesado, complejo, sin embargo, me desentendí entre el mar de bandas por un rato pero
prometiéndome a mí mismo que los tendría bajo el radar ya que algo me decía que sus mejores cartas estaban por ser jugadas, no con la regularidad ni devoción que con sus otros pares que estaban haciendo magníficos y legendarios discos, TUI fue recibido con alto beneplácito en la escena mundial y recobraría una mayor relevancia décadas después.


Ya en 1995 con un álbum como, “De Profundis”, la banda adquirió un sonido y un poder mucho más prominentes, volvieron dotándonos de riffs más afilados, contundentes, intrincados, con fabulosas dosis de velocidad y frenetismo, Vader reclamo su sitio en el trono del Death Metal, con himnos como, “Silent Empire”, “Incarnation”, “Revolt” , “Vision and the Voice”, “Rebor in Flames”, no dejaban pie a duda que Vader era una entidad letal y despiadada en su entrega con un metal corroído, humeante y radiactivo, el toque diabólico entregado a través de las agónicas y enardecidas vocales por parte de su líder y guitarrista, Piotr “Peter” Wiwczarek, quien ha fungido
como una figura icónica en la evolución de la banda mostrando un aferre y determinación a prueba de todo a través de los años.


“Black to the Blind” de 1997 fue otra andanada de violencia sónica y reverberaciones estremecedoras con tracks como, Fractal Light”, la mismísima, Black to the Blind” y “Distant Dream” y bajo estas premisas, el sonido y metal de Vader va de una intención clara y precisa, devastar todo a su paso, sin concesiones y sin pedirle permiso a nadie, sin voltear a ver modas o tendencias, su música es cruda, brutal y frenética.


Con los elementos antes mencionados, volví a mas pronto que tarde a sus discos para revitalizar mi sistema y si, dejar que ese poder envolvente y expansivo que solo Vader puede desencadenar se plantara en mi psique.


Hasta este punto, Vader ya gozaba de un sitio especial y de mucho respeto en mi colección y prediciendo que lo que vendría más adelante encajaría fácilmente en lo realizado con anterioridad nos vinimos a topar con el que seria, a mi gusto y el de 91% de los fanáticos de la banda, uno de sus discos mas reverenciados, me refiero al espectacular y siempre brutal, “Litany” donde los polacos nos hacen giras y despedazan con piezas legendarias como, “Litany”, “Wings”, “Xeper”, “Forwards to Die”, “North”, “A World of Hurt” entre otras igualmente fulminantes, posicionándolos como uno de los actos mas vehementes y fieles a la vena del Death metal mundial.


Su mas reciente trabajo, “Humanihility” de 2025 asoma a un Vader que sigue yendo a la yugular con una formula ya estudiada, aprendida y aplicada, con todos los ingredientes de un Death metal que no perdona y no deja a nadie con aliento, Vader siguen ostentando ese cetro de jefes. La banda estará embarcándose en una extensa gira por Latinoamérica donde pisaran suelo mexicano en ciudades como, Monterrey (Mayo 1, 2026), Guadalajara y Cdmx, oportunidad de oro para tenerlos en el escenario y arder con ellos, “polski styl”.


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Por Ricardo Klein para Frontera Rock y Energy 99

El rock pierde a uno de sus pilares silenciosos. Francis Buchholz, bajista histórico de Scorpions y parte fundamental del sonido que definió al hard rock europeo, falleció en este mes de enero 2026 a los 71 años, dejando un legado imborrable en la historia del género.


Nacido en Hannover, Alemania, el 19 de febrero de 1954, Buchholz encontró en el bajo su forma de expresión desde muy joven. Su camino cambió definitivamente en 1973, cuando se integró a Dawn Road, proyecto que poco después se transformaría en Scorpions, dando inicio a una de las etapas más importantes y exitosas de la banda alemana.

Durante casi dos décadas (1973–1992), Francis Buchholz fue el bajista de Scorpions en su periodo más influyente. Su ejecución sólida, precisa y siempre al servicio de la canción quedó registrada en discos esenciales como Fly to the Rainbow, In Trance, Lovedrive, Blackout, Love at First Sting y Crazy World. Ahí están las líneas de bajo que sostienen himnos inmortales como “Rock You Like a Hurricane”, “Still Loving You” y “Wind of Change”, canciones que no solo marcaron una época, sino que ayudaron a llevar el rock alemán a escenarios de todo el mundo.


Más allá del escenario, Buchholz también fue parte del engranaje que hizo crecer a la banda, involucrándose en aspectos técnicos y logísticos, y fundando la empresa de audio Rocksound, clave en el desarrollo de producciones en vivo durante aquellos años.
Tras su salida de Scorpions a principios de los noventa, Francis Buchholz continuó activo en la música, colaborando con figuras como Uli Jon Roth y formando parte de Michael Schenker’s Temple of Rock, con quienes volvió a girar y grabar, demostrando que su conexión con el hard rock seguía intacta.

La partida de Francis Buchholz cierra un capítulo fundamental en la historia de Scorpions y del hard rock mundial. Su estilo nunca buscó protagonismo, pero fue esencial: un bajo firme, elegante y poderoso que sostuvo canciones destinadas a la eternidad.


Desde Frontera Rock, enviamos nuestras condolencias a su familia, amigos y a todos los seguidores que crecieron con su música.

El bajo se apaga, pero el legado permanece.