Mientras el rock mexicano de los noventa discutía identidad y guitarras distorsionadas, La Dosis apareció desde Guadalajara con otra idea: groove, metales, funk y una lectura distinta del movimiento. No fueron la banda más visible de aquella generación. Casi treinta años después regresan al C3 Stage, y la pregunta ya no es si vuelven — sino qué ocurre cuando el mundo finalmente parece estar más cerca de ellos que cuando empezaron.