Element y el pulso del norte: Dreamer, un disco que mira más lejos

Desde Hermosillo, Sonora, donde el calor no es metáfora sino condición de carácter, Element presenta Dreamer, un álbum que no suena a improvisación ni a urgencia digital: suena a proceso, a horas de ensayo, a identidad que decidió tomarse en serio.


Una declaración de dirección

El disco reúne 13 canciones que se mueven entre el hard rock, el heavy metal y ciertos matices alternativos, pero más allá de etiquetas, lo que se percibe es intención. No es una colección de riffs bien ejecutados; es una declaración de dirección.

En una escena donde muchas bandas jóvenes optan por el sencillo aislado, Dreamer apuesta por el formato largo. Eso ya dice algo. Hay narrativa. Hay construcción. Hay una voluntad de permanencia.


De lo local a lo internacional

Uno de los movimientos más significativos alrededor de este lanzamiento es la alianza con la disquera francesa M&O Music, un sello especializado en rock y metal que abre una ventana real hacia Europa. No es un gesto simbólico; es estrategia.

Para una banda del norte del país, firmar con un sello europeo implica asumir que su sonido puede dialogar más allá del circuito regional. Y eso exige claridad estética.


Identidad antes que fórmula

El vocalista Neto Bojórquez ha señalado que Dreamer representa una evolución natural. Esa palabra —evolución— suele usarse con ligereza, pero aquí se percibe más como consolidación que como ruptura.

Las canciones sostienen una energía frontal, pero sin caer en la saturación constante. Hay momentos de intensidad y otros de respiración. Esa dinámica habla de una banda que entiende que la potencia no está en tocar más fuerte, sino en saber cuándo hacerlo.


Un disco que apuesta por trascender

Dreamer no pretende reinventar el género. Tampoco lo necesita. Su fuerza está en la convicción. En la honestidad de un grupo que ha decidido profesionalizar su propuesta y proyectarla fuera de su zona de confort.

El rock del norte siempre ha tenido algo de resistencia: menos industria, más carácter. Element parece estar en ese punto donde la pasión inicial se encuentra con la madurez estructural.

Y eso, en tiempos de inmediatez, es una noticia relevante.

En Frontera Rock seguiremos atentos a la ruta que tome Dreamer, un lanzamiento que coloca a Element en una conversación más amplia dentro del rock mexicano contemporáneo.

Dennis Atlas anuncia PRINCIPLE y presenta “Violent Power”, primer adelanto de su nuevo álbum solista

Dennis Atlas anuncia el lanzamiento mundial de su álbum solista PRINCIPLE, disponible a partir del 15 de mayo vía MRI. Como primer sencillo presenta “Violent Power”, acompañado de un video oficial dirigido por Joseph Williams, vocalista de Toto.

El álbum ya puede preordenarse a través de su sitio oficial: www.dennisatlas.com

Sobre la realización del video

Atlas comparte que el proyecto tomó una dimensión distinta cuando Joseph Williams se involucró creativamente en la dirección visual del sencillo, redefiniendo imagen, iluminación y narrativa para apoyar mejor la energía de la canción, y ayudando a encontrar el enfoque correcto en la edición.

“Joe y yo estábamos en mi estudio trabajando en algunas voces para la próxima gira de Toto. Le mostré el borrador de un video que tenía para ‘Violent Power’. Él transformó completamente la visión inicial, redefiniendo la imagen, la iluminación y la narrativa visual para apoyar mejor la energía de la canción. También me ayudó a encontrar el enfoque correcto en la edición. Estoy profundamente agradecido por su tiempo y apoyo.”

Un proyecto construido con intención

El músico también destaca la participación de Marco Minnemann en la batería y de Steve Bonino, coautor del tema, así como el trabajo visual de Sabrina Lau (UnicornCat Artworks) en el arte del álbum.

PRINCIPLE reúne once canciones que, en palabras de Atlas, integran tanto la planeación minuciosa como la espontaneidad creativa. El disco cuenta con colaboraciones de músicos reconocidos como Steve Lukather, David Paich, Bumblefoot, Shannon Forrest, Warren Ham y Marco Minnemann, entre otros. La mezcla fue realizada por Trev Lukather y la masterización por Bumblefoot.

Atlas define su enfoque creativo como una búsqueda constante de claridad y propósito:

“Me interesa crear música concisa y cercana, sin importar su forma o duración. Cada idea debe tener intención: qué digo, por qué lo digo y a quién va dirigido. Cuando cada nota tiene significado, la energía se vuelve clara e identificable.”

“Violent Power”: el primer capítulo

El sencillo debut plantea una reflexión sobre la capacidad humana de prosperar más allá de la violencia. Musicalmente, combina una base rítmica sólida con la interpretación vocal e instrumental de Atlas, quien asume voces principales, teclados, bajo y guitarra.

Originario de California, Atlas creció bajo la influencia de bandas como Styx y Queen, referentes que marcaron su inclinación por melodías definidas y una ejecución sin restricciones estilísticas.

Actualmente integrante de Toto, Atlas continúa desarrollando su identidad artística a través de este proyecto personal que ahora toma forma en PRINCIPLE.

El álbum estará disponible el 15 de mayo.

“Violent Power” ya se encuentra disponible junto con su video oficial.

Desde Frontera Rock seguimos de cerca este lanzamiento, que marca una nueva etapa en la trayectoria de Dennis Atlas.

Por Ricardo Klein / Frontera Rock / Energy 99

A finales de 1985, mientras la música británica seguía asociándose al synth-pop, la new wave o los últimos ecos del post-punk, una banda inglesa debutaba con un disco que parecía mirar en otra dirección. The Outfield publicaba en noviembre de ese año su primer álbum: Play Deep.


Desde el título, el disco dejaba ver algo poco común para una banda del Reino Unido. Play Deep es una expresión tomada del béisbol, una indicación táctica que invita a jugar más atrás en el campo, anticipando la jugada larga. No era una metáfora musical rebuscada, sino un guiño directo a la cultura estadounidense, la misma hacia la que The Outfield apuntaba sin complejos.


El álbum llegó al mercado a finales del 85, pero su impacto no fue inmediato. Fue hasta 1986 cuando una canción en particular terminó por cambiarlo todo: Your Love. Ese sencillo no solo se convirtió en el mayor éxito de la banda, sino en el tema que realmente los puso en el mapa, especialmente en Estados Unidos, donde escaló hasta el Top 10 de Billboard y se volvió un clásico instantáneo de la radio FM.


Your Love sonaba distinta. No tenía el dramatismo oscuro ni la frialdad electrónica que muchos asociaban con las bandas inglesas de la época. Era directa, melódica, emocional y profundamente accesible. Más cercana al AOR, al power pop y al rock de estadios, que a cualquier etiqueta británica tradicional. The Outfield no sonaba como una banda inglesa… y esa fue, quizá, su mayor fortaleza.


Esa identidad también estaba presente en su propio nombre. Antes de llamarse The Outfield, el grupo utilizó el nombre The Baseball Boys, una referencia que más tarde simplificaron. “Outfield” es el jardín del béisbol, el espacio donde se espera la jugada decisiva, a veces en silencio, a veces bajo presión. Una imagen que terminó describiendo muy bien la trayectoria de la banda: observar desde fuera, esperar el momento justo… y entonces conectar el hit.


Hoy, Play Deep se entiende mejor con la perspectiva del tiempo. No fue un debut diseñado para el impacto inmediato, sino un disco que necesitó contexto, paciencia y una canción exacta en el momento correcto. Your Love fue ese batazo largo que llevó
a The Outfield del fondo del campo al centro de la conversación musical de los años 80.
Una historia donde el tiempo, la cultura y una melodía perfecta hicieron el resto.