Hace 50 años, el cantante británico Freddie Mercury se propuso cambiar las reglas de la música y fusionar géneros como el rock o la ópera en un único tema. De esta mezcla nació ‘Bohemian Rhapsody’, considerada una de las mejores canciones de la historia y convertida en un himno intergeneracional.

El 31 de octubre de 1975, ‘Bohemian Rhapsody’ vio la luz como el primer sencillo del cuarto álbum de Queen ‘A Night at the Opera’, una apuesta arriesgada, especialmente para las radios de la época, por sus casi seis minutos de duración, pero que dio sus frutos: el tema se mantuvo 9 semanas en el número uno en las listas de éxitos británicas y catapultó al estrellato mundial a la banda londinense.

Compuesta principalmente por Mercury, la canción fue apodada primero como ‘La cosa de Fred’ (‘Fred´s thing’), pues según cuenta el guitarrista de Queen, Brian May, en el documental de la BBC ‘La historia de Bohemian Rhapsody’ (2004), al contrario que otros temas del grupo que nacieron en el estudio, esta fue una excepción porque todo estaba construido de antemano en la cabeza de Freddie.

Tres canciones en una

En el libro ‘Freddie Mercury: su vida contada por él mismo’ (2006), que reúne sus citas y entrevistas, el ‘frontman’ de Queen confiesa que ‘Bohemian Rhapsody’ era algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer y que, en realidad, eran tres canciones distintas que acabó juntando.

“Solo quería meter algo de ópera en un contexto de rock and roll. ¿Por qué no? Se trataba de ir tan lejos como me permitieran los límites de mi capacidad”, dijo Mercury.

Uno de los aspectos más destacados de ‘Bohemian Rhapsody’ es precisamente su compleja estructura musical. La canción comienza con una introducción a capela, seguida por una balada, una sección operística, una parte de ‘hard rock’ y finalmente un cierre melódico.

La producción, a cargo de Roy Thomas Baker, también supuso un gran desafío técnico que superó a la tecnología de aquel momento. Las gargantas de Mercury y dos de sus compañeros de banda, Brian May y Roger Taylor, crearon un efecto coral de cerca de 200 voces y regrabaron sobre la cinta hasta el punto de volverla transparente y llegar prácticamente a romperla.

 Su significado, el mayor secreto

Pero el secreto mejor guardado de ‘Bohemian Rhapsody’ es su significado. Incluso el propio Mercury afirma en el libro que siempre decía que no sabía de qué iba la canción y prefería que la gente fuese la que la escuchase y decidiese por sí misma qué representa, para así mantener el misticismo que la rodea.

Cinco décadas después, ‘Bohemian Rhapsody’ sigue viva y se reinvindica como una auténtica obra de arte musical, especialmente recordada por las memorables actuaciones de la canción en vivo a cargo de Mercury, como la del concierto ‘Live Aid’ en el estadio de Wembley en 1985.

Aunque inicialmente tuvo un recibimiento mixto por parte de la crítica, la canción acumula un enorme palmarés de reconocimientos. La BBC la eligió en 2002 como el mejor tema de los 50 últimos años y la revista ‘Rolling Stone’, que primero llegó a tildarla de “mezcolanza descarada”, le otorgó en 2021 un notable decimoséptimo puesto en la lista de las 500 mejores canciones de la historia.

‘Bohemian Rhapsody’ es de esas canciones que todo el mundo ha escuchado -o cantado-, al menos, una vez en la vida. Pero incluso May, que puede haberla tocado miles de veces en medio siglo, confesó esta semana en una entrevista con la BBC que no se cansa de ella.

“Después de cincuenta años, nunca me aburro, jamás. Nunca me canso de hacerla. Es increíble. Siempre es un reto (…) Siempre es como esto va a funcionar. Funciona con públicos de todas las edades, de todo tipo. Y todo el mérito es de Freddie. Es la obra maestra de Freddie”, comentó el guitarrista de Queen.

*CON INFO DE DW*

Por Ricardo Klein

En una época donde la música se consume a velocidad de streaming y los algoritmos dictan lo que escuchamos, las bandas de covers representan algo más que nostalgia: son guardianas vivas de la historia del rock. Son quienes mantienen encendida la llama de aquellos himnos que definieron generaciones y que aún hoy siguen emocionando a miles de oídos. Entre esas agrupaciones destaca Element, originaria de Hermosillo, Sonora, una banda que ha logrado trascender la etiqueta de “grupo de covers” para consolidarse como un proyecto sólido, profesional y emocionalmente poderoso.


Formada hace más de una década por Ernesto Bojórquez, la voz principal y motor del proyecto, Element ha construido un camino propio reinterpretando los grandes clásicos del rock de los 70, 80 y 90, y mezclándolos con su propio material original. A lo largo de su carrera, la alineación ha sumado músicos de gran talento como Arturo Galván, Juan Bojórquez, Juanlira Quiñónez, Carlos Jiménez, Ronie Gastélum, Tavo Uquidy, Orlando Tapia, Enrique Ramírez, Sergio Raso y actualmente Jorge Haros en la batería, quien llegó a aportar una nueva energía rítmica al grupo.


Su calidad interpretativa los ha llevado de los escenarios sonorenses hasta eventos internacionales, incluyendo su recordada participación en una fiesta posterior a la ceremonia de los Premios Óscar en Los Ángeles, gracias al apoyo del productor Gastón Pavlovich. Pero más allá de los reconocimientos, lo que ha mantenido viva a la banda es una convicción: el rock clásico no está muerto, solo necesita intérpretes apasionados que lo hagan vibrar una vez más sobre el escenario.

Reinterpretar, no solo copiar

Para muchos críticos, el valor de una banda que hace covers radica en su capacidad de reinterpretar. No se trata de imitar a los grandes nombres del pasado, sino de revivir su espíritu, aportando un toque propio y contemporáneo. Hacerlo bien requiere técnica, sensibilidad y respeto por la obra original. En palabras del productor Rick Rubin: “Recrear algo con autenticidad puede ser más difícil que inventarlo desde cero.” Esa frase resume la filosofía de Element.


El grupo entiende que cada nota y cada acorde de las canciones que interpretan es parte de una herencia sonora. En sus presentaciones, no solo ejecutan temas de Queen, Journey, Led Zeppelin o Black Sabath; los reviven con una pasión que trasciende generaciones. En cada show hay una conexión real con el público, una especie de comunión rockera donde el pasado y el presente se funden.

Cultura, oficio y resistencia


Las bandas de covers también cumplen una función cultural y pedagógica. En ciudades donde las grandes giras internacionales no siempre llegan, son estas agrupaciones las que permiten a la gente experimentar la magia de escuchar los himnos del rock en vivo. En ese sentido, Element es un acto de resistencia cultural: un recordatorio de que el rock sigue siendo una fuerza viva, una emoción que no se puede digitalizar.


Profesionalmente, tocar covers es también un ejercicio de disciplina. Permite a los músicos perfeccionar su ejecución, explorar diferentes estilos y conectar con públicos diversos. Muchos de los grandes artistas del mundo comenzaron tocando versiones antes de desarrollar su propio sonido. Los covers, lejos de ser una limitación, son una escuela abierta para todo músico que respete su oficio.

De Hermosillo al Alboa Fashion Drive


Este 31 de octubre de 2025, Element se presentaría en, Monterrey, llevando su potente show a una de las ciudades más rockeras del norte de México. Pero por causas de fuerza mayor se reprograma para febrero. Sigan las redes de Element y Frontera Rock para conocer más detalles. Será una oportunidad perfecta para disfrutar de su energía, su impecable ejecución y ese equilibrio entre homenaje y personalidad propia que los caracteriza. Porque cuando la pasión y el respeto por la música se unen, el resultado trasciende cualquier etiqueta.

En el fondo, el verdadero valor de una banda de covers no está en la copia, sino en la emoción que logra despertar. Y si algo ha dejado claro Element, es que el rock no es solo historia: es presente, actitud y entrega.

Por Ricardo Klein

El talento mexicano brilla en la historia del rock clásico. El guitarrista y cantante Luis Carlos Maldonado, originario de Nogales, Sonora, se ha convertido en la nueva voz de Foreigner, una de las bandas más emblemáticas del rock mundial. El grupo llegará por primera vez a Monterrey el próximo 6 de mayo de 2026, cuando se presente en el Escenario GNP como parte de su gira “50th Anniversary Tour”, con la que celebran medio siglo de trayectoria.

Fundada en 1976 por Mick Jones, Foreigner es responsable de algunos de los himnos más poderosos del género, como “Cold as Ice”, “Juke Box Hero”, “Urgent” y la eterna balada “I Want to Know What Love Is”. Con su mezcla de energía, nostalgia y elegancia, la banda se ha mantenido viva a lo largo de generaciones, conquistando nuevas audiencias en cada gira.

Ahora, con la incorporación de Maldonado, Foreigner da inicio a una nueva etapa que une al rock con un toque de orgullo latino. Mick Jones, fundador y líder de la agrupación, habló recientemente sobre el cambio en la alineación y el futuro de la banda:
“Kelly Hansen es uno de los mejores frontmen en nuestro negocio y durante los últimos veinte años ha insuflado nueva vida a nuestras canciones. Su energía ilimitada y su talento impecable nos han ayudado a escalar la montaña y abrir la oportunidad para que Luis Maldonado nos traiga a casa.”

Jones agregó: “Luis fue mi elección como guitarrista y ya nos ha mostrado lo que puede hacer como vocalista principal al dirigir la banda en Sudamérica con reseñas increíbles. Pronto liderará la carga que nos llevará hacia nuevas alturas.”

Además de su talento como guitarrista y cantante, Maldonado ya ha dejado su huella interpretando en español uno de los temas más icónicos de Foreigner: “I Want to Know What Love Is”, ofreciendo una versión cargada de sentimiento y conexión cultural que resuena profundamente entre los fans latinoamericanos.

Con esta nueva alineación, el próximo concierto en Monterrey promete ser un evento histórico: una noche donde las emociones, la memoria y el orgullo mexicano se unirán en una misma voz para celebrar los 50 años de una de las bandas más queridas del rock.

Foreigner – 50th Anniversary Tour
6 de mayo de 2026
Escenario GNP, Monterrey, México