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Por Ricardo Klein / Frontera Rock / Energy 99

La noticia cayó sin estridencias, pero con peso simbólico: Twisted Sister ha cancelado su gira por el 50 aniversario. No hubo escándalo ni dramatismo innecesario. Hubo, en cambio, una explicación directa, compartida por la propia banda en redes sociales, donde se habló con honestidad de límites, salud y realidad.


El detonante principal fue la decisión de Dee Snider, quien reconoció que el nivel físico y vocal que exige un show de Twisted Sister —uno que nunca fue tibio ni cómodo— ya no es sostenible en este momento. Y en lugar de “cumplir” por cumplir, la banda optó por frenar.


No todas las celebraciones necesitan un escenario


En una industria donde los aniversarios suelen convertirse en giras interminables, paquetes nostálgicos o ejercicios automáticos de recuerdo, la cancelación del 50 aniversario de Twisted Sister se siente distinta. No porque duela menos, sino porque habla de una decisión poco común: saber cuándo no hacerlo.


Twisted Sister nunca fue una banda de medias tintas. Su música, su imagen y su actitud siempre exigieron entrega total. Un concierto suyo no es —ni fue— una postal del pasado: es confrontación, energía, sudor y garganta al límite. Pretender hacerlo “a medio gas” sería traicionar su propio ADN.


El rock también envejece… y eso no es una derrota


Hay algo profundamente rockero en decir hasta aquí. En reconocer que el cuerpo cambia, que la voz no responde igual y que el legado no se defiende solo saliendo de gira, sino cuidando cómo se recuerda.


La decisión no borra himnos como We’re Not Gonna Take It o I Wanna Rock. Al contrario: los protege. Los mantiene asociados a una banda que supo irse con dignidad, sin convertir la celebración en una carga.


¿Es un adiós definitivo?


La propia banda ha sido clara: no hay planes alternativos por ahora. No hay promesas, ni sustituciones, ni formatos “reducidos”. Solo una pausa honesta. Y en tiempos donde todo se anuncia con anticipación y se sobreexplica, ese silencio también dice mucho.


En Frontera Rock creemos que el legado no siempre se honra tocando más fuerte o más seguido. A veces, se honra sabiendo detenerse, entendiendo que la historia de una banda no se mide solo en conciertos, sino en coherencia.


Twisted Sister no canceló una gira.


Canceló la posibilidad de traicionarse a sí misma.


Y eso, en el rock, también es una forma de victoria.

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